domingo, noviembre 11, 2007

El camino de los sueños

No es la primera vez que un sueño me saca de la cama, con esa sensación atroz de realidad que ni los ojos en agua fría, ni el té caliente en la garganta, son capaces de despejar.

En alguna ocasión hablé de los sueños vívidos. No hay reglas para estos sueños; siempre aparecen cuando menos los espero. Las situaciones varían, desde la más absurda de las ficciones, hasta la más realista de las fantasías (respirar bajo el agua o el sueño de volar, sin ir más lejos: los más recurrentes).

Me gusta soñar y también poder recordar lo que sueño, aún mucho después de despertar. Casi diría que no hay sueño que no me guste, pero hay algunos que realmente me hacen muy bien y cambian mi humor para el resto de la semana. Y están los otros...

Sin ser exactamente pesadillescos, se ubican en esa frontera molesta entre lo inconsciente no resuelto y los peores miedos de la niñez. Curiosamente, dejé de tener esos en los que aparezco desnuda caminando por la calle pensando incómoda "que nadie se dé cuenta, que nadie se dé cuenta", mientras me debato entre pedirle a un desconocido que me preste algo para cubrirme o asaltar un negocio, cualquiera, con tal de ponerme algo. Pero sigo soñando que vuelvo al colegio secundario porque me quedó alguna materia colgada, y cuando estoy sentada en el viejo pupitre del primer piso, mirando al patio por la ventana, me doy cuenta de que no recuerdo absolutamente nada de Física o Matemáticas (mis dos materias más odiadas). Y lo que es peor: ni siquiera tengo las carpetas al día, ni los libros. Sigo soñando con monstruos inverosímiles, con laberintos, con la oscuridad de una escalera sin fin y el olor a moho de la piedra de los cementerios.

Los que más me frustran, indudablemente, son aquellos en los que por algún motivo (preservación o irritabilidad) llego al extremo de irme a las manos con algún contendiente... para descubrir que mis puñetazos no tienen la fuerza suficiente, que mis movimientos son demasiado lentos o que veo demasiado borroso como para atinarle a algo. Por lo general, me despierto de esos sueños con los brazos y las mandíbulas acalambradas.

Hay sueños, sin embargo, que me preocupan más que los otros. Involucran a personas que ya no están o que no veo hace tiempo. Aparecen de la nada, en situaciones cotidianas, sonrientes cada vez y hablando de trivialidades. Ellos están cómodos y felices; yo, por alguna razón, me siento inquieta. Con el transcurrir del sueño la sensación explota y termino despertándome con la certeza de que esa persona necesita algo de mí. Algo que no le di, algo que quedé debiendo, algo que no dije o que no escuché. Al despertar, si tengo la posibilidad, me pongo de inmediato en contacto con la persona en cuestión. Más allá de la sensación de resaca que dejan esos sueños, me han sido sumamente útiles, y aprendí a desarrollar la capacidad de recordarlos en detalle, prestándoles más atención que a ningún otro.

Anoche soñé con mi abuelo. Él murió hace un año, diez meses y dos semanas. Tal vez tenga que ver con el hecho de que me lo mencionaron bastante ayer; lo cierto, es que ese sueño me sirvió para darme cuenta de que tengo una asignatura pendiente con el querido "Guachi". La "primaveración" ficcional tiene que ver con eso, y con el bloqueo de las palabras ajenas que me fueron heredadas y que tengo atragantadas, encerradas, hace bastante tiempo.

Es momento de abrirles la jaula y enfrentar mi propia memoria.

13 comentarios:

Baterflai dijo...

Uy los sueños.
Qué territorio maravilloso y raro.
Las palabras ajenas no merecen encierro propio. Suéltesé, es una (amistosa) orden. :)

Fodor Lobson dijo...

volsr es el mejor sueño del mundo... ¡el mejor!

Milo Peopleproof dijo...

También aprendí hace tiempo que los sueños son siempre instructivos y determinantes. El problemas es no nos caemos bien mutuamente entonces reprimo la mayoría. Solo hay uno con el que llegamos a entendernos, que es el que corro en cámara lenta tratando de escapar de algo.
Y extraño en los que mato gente querida. =(

morilandia dijo...

sencillamente fantástico

sibila dijo...

qué maravilloso sueño, cass. se da cuenta usted todo lo que nos dicen de nosotros. son el puntapié hacia aquello que no nos animamos.
un abrazo.

Lucas Varela dijo...

Sigo soñando que se me caen los dientes. Es horrible. Me levanto, me miro al espejo y no tengo ni uno.

O la variante.

Estoy en una reunión de amigos ponele, y se me empiezan a caer uno por uno. Y todos me dicen ¿te pasa algo? y no puedo hablar porque tengo la boca llena de dientes (como todo el mundo) sólo que en mi boca estan sueltos.

Una vez soñe que entraba a mi pieza y me veía a mi mismo, en mi cama, durmiendo y soñando. Fue horrible también.

Gracias por pasar Cassandra, yo conocía este blog pero de antes de que yo tuviera el mío. Después estuve sin net un tiempo y ahora me acordé, con tu visita.

Beso.

Lucas.
elultimoparaguas.blogspot.com

P.D: Ya te agregué a los links. =).

Andy dijo...

Mierda...
yo nuncame acuerdo de los sueños. Mi psi me dijo que era un reprimido.

Pero cuando sueñolo que tengo que soñar... me los acuerdo.

Le llaman Justicia Divina.

Nene Tonto dijo...

yo el otro día tuve un sueño rarísimo: le estaba haciendo una entrevista a Dolores Fonzi y de repente yo le decía "Me mostrás las tetas?" y ella respondía "No, hace frío" y me desperté.
Agustiniii, lo nuestro son los encuenros casuales! lástima que no nos sacamos una foto en tan divertidísimo evento.
Abrazo
P.

Cassandra Cross dijo...

Bater: En eso estoy, soltándome :-) Espero haya aguante.

Fodor: Absolutamente!!!

Milo: Extrañando? Estás bien??? XD

Morilandia: Claro, soñar es siempre bienvenido :-D

Sibila: Suelo ser tan temeraria que no viene mal un baño de oniria para recordarme que tengo un lado inconsciente reclamando atención.

Lucas: Qué buenísimo tenerlo entre nosotros. El de los dientes lo habré tenido dos veces, como mucho, cuando era más chica... sospecho que si no me hago revisar a la brevedad, volverá a ser recurrente! jiiji. Gracias por su link.

Andy: Hay gente a la que le pasa. En mi familia hay un par de casos de soñadores que nunca recuerdan. Pero bien que hablan de noche, eh.

Neneeeee!: Sabés que no me gustan las fotos. Pero lo cierto es que no nos hemos sacado ni unita!!
Perdoname querido, pero para mí un sueño con la Fonzi se acercaría a lo pesadillesco. Y qué andás haciendo mirando tetas por ahí?! tu señora te va a retar... muejeje.

Gracias a todos por pasar.

gabrielaa. dijo...

hi baby Cass (sueño cada tanto y con suma felicidad a mi abuela. sí sí. con olores incluidos.)

Lucas Varela dijo...

Si vos no le decís a nadie que yo me equivoqué y puse B.Q en lugar de B.C, yo no le digo a nadie que vos...

ehm...

No vale, necesito un secreto tuyo.

L.
elultimoparaguas.blogspot.com

Lourdes dijo...

Este post me dio ganas de meterme en la cama YA
Besitos,
Lulú.

Agustín dijo...

¡FIESTA DE FIN DE AÑO, ACÁ!