martes, abril 10, 2007

Simpatía Cósmica



Allá lejos, en mis épocas de bachiller, una profesora nos hablaba del sentimiento del Cosmos en la literatura, particularmente la poesía. En Bécquer y "hoy el cielo y la tierra me sonríen, hoy llega al fondo de mi alma el Sol". En los violentos amaneceres y ocasos de La Ilíada. Y tantas otras cosas que recién me vienen a la mente en días como hoy.

Llueve, una vez más, sobre Buenos Aires. Es la primera auténtica lluvia de otoño que puedo disfrutar en el año. La miro caer por la ventana, con batifondo de bocinas, paredes plomizas y mucho gris.

Hace apenas unos días, unos dedos invisibles me abrieron el alma como si fuera un higo maduro y me volqué en lágrimas que todavía no puedo explicar. En medio de la paz, vomité conflicto. En medio de la alegría, tristeza. En pleno proceso de sanamiento, dolor de heridas recientes, cicatrices que percibo frescas al mínimo roce.

Y en medio de todo esto, el mundo que gira... Felicidad. Cumpleaños inminentes, nacimientos insospechados. Trabajo, viajes, la muerte y la memoria. El cielo que llora, el espíritu desgajado. El alma como el río, que en la superficie aparenta calma y se revuelve por dentro en corrientes encontradas.



2 comentarios:

Joao dijo...

No es fácil comentar algo por acá. Estoy cansado de giles como yo que tratan de hablar con palabras profundas (y ajenas) sobre las conexiones invisibles de las personas, la magnificencia del universo, el azar de la quiniela y otros temas de índole cósmico.

Pero bueno, hago un poco de tripas corazón y te digo que te entiendo. O que me gustaría entenderte. Y que en el remotísimo caso de que aceptes una mano, pueda, aunque sea solo dibujada por palbras, ser la mía.

Escabullirme con un "Se la quiere mucho por acá" me parece una cobardía. Decirte "Te quiero" me parece excesivo, y no refleja el verdadero sentimiento.
Digamos que te miro de lejos, con admiración y una sonrisa, y un vasito de agua, que me ocuparé de que te llegue, sin que sospeches que fue a propósito...

Thiago dijo...

No se si te entiendo, me suena a una frase armada muy grande que hoy no creo poder aplicar pero algunas cosas me suenan conocidas. Este mes empezó con cambios que no esperaba ni deseaba, sensaciones de seguridad que perdí(o me quitaron) de un plumazo. Me siento vacío y tengo la sensación de que todos siguen menos yo. Es un horrible limbo, el otoño me gusta, suelo adorarlo, pero este año me la está poniendo dificil.