domingo, abril 10, 2011

¿Qué hago con mi inteligencia?

¿La exhibo como un objeto decorativo?
¿Hago un test de CI y cuelgo los resultados en la web?
¿La cultivo como a una planta de interiores y me enorgullezco mirando cómo crece, para darme cuenta muchos años después de su inutilidad práctica?
¿La uso para estudiar una carrera y después me la olvido en un cajón? (Total, "no hace falta" inteligencia para criar hijos, cultivar un jardín o mantener una conversación).
¿La descarto y me brutalizo adrede porque me asusta quedarme fuera de la aceptación de un círculo de mediocres?
¿La acepto pasivamente? ¿La cuestiono inflexiblemente?
¿La utilizo como un argumento para aislarme de un colectivo de personas? ("soy demasiado inteligente para rebajarme a hablar de esto/con éstos")
¿La ejerzo con despotismo para denigrar a quienes creo menos inteligentes? ("ejercer la inteligencia"... ¿qué es esto, una carrera?)
¿La desperdicio melindrosamente en tareas que requieren una mínima complejidad y un máximo nivel de automatización?
¿La pongo al servicio de una causa contra mi conciencia porque es lo que se espera, o porque "es lo que hay"?
¿La uso como argumento para ponerme por encima de una situación y convertirme en prescindente?


¿O me dedico a usarla para aprender a mejorar mi vida y la de los que me rodean?

(En algún punto de este espectro estamos todos. Los geniales, los brillantes, los inteligentes rasos, los simplones, los mediocres... sin excepción. Vale la pena preguntarse, todos los días, qué estás haciendo para cambiar tu vida, tus relaciones, tu realidad).

Me salió recontra Bucay esto, sin querer. Que tengan una buena semana.

2 comentarios:

Lucy in the Sky dijo...

Muchas veces me hice esa pregunta y he llegado a la conclusión de que mejor es disfrutarla y aplicarla a un nuevo desafío cada día para que no se oxide. Compartirla con quien esté interesado también sirve. Descartarla y brutalizarse es mentirse.

Cassandra Cross dijo...

Lucy: ante todo es reconfortante seguir descubriendo en los pares que no hay una única vía para cuestionarse, y que no somos los únicos en hacernos preguntas. También (y creo que por encima de todo) está muy pero muy bueno compartir las respuestas que vamos encontrando a esas preguntas.
Gran abrazo!!