martes, febrero 20, 2007

Recuerdos de cine - Para Donnie

Este post es un post doble, dedicado al adorable niño Donnie a quien extraño con todo mi puerco cuore.

Lo escribí en una sala, mientras esperaba que proyectaran María Antonieta. Y derivé de la costumbre perdida del cine a nuestra propia generación perdida. Más bien era una reflexión para mí misma y para el mencionado desaparecido de la vida blogueril niño Donnie, porque en esos momentos me daba la sensación de que lo tenía a mi lado y que se le habrían ocurrido las mismas tonteras que a mí.


Los olores y sonidos de una sala de cine se te impregnan en la nariz, en la piel. Alfombras acustizantes. Papel viejo. Telones de terciopelo. O algo así. La vieja ceremonia de sentarse en silencio, dejarse llevar, hundirse en la pantalla. Viejas costumbres olvidadas por la mayoría de la gente.

Formo parte de una generación híbrida, extraña. A nosotros no se nos recordará por nuestros logros, o por haber cambiado en algo el mundo. Habremos sido testigos, meros escribientes, con poca o nula participación. Aún así, creo que no somos la auténtica "generación perdida".

Esos son los que nos continúan, los que nos siguen.

Nosotros somos apenas esa generación bisagra, abúlica, desganada. Aquellos que todavía retienen este olor en la nariz, la costumbre de la vieja ceremonia del cine. Sólo que ahora entramos con el celular. Y hay quienes se olvidan de apagarlo.

No cuidamos tamagotchis, pero jugamos a los viejitos chotos nostálgicos en Internet. No nos compramos la última playstation, pero hemos reemplazado el walkman por el MP3 player.

Somos agudos y talentosos. Pero la cancha nos cambia todo el tiempo, y apenas están surgiendo las herramientas para adaptarnos a esos cambios. No tenemos la destreza de los que nos seguirán ni la dureza de los que nos precedieron. Somos los melancólicos caminantes del atardecer, los sensibles frustrados, los incomprendidos y los aislados de la historia reciente.

Mientras tanto, las luces bajan, el proyector se enciende, la pantalla se ilumina... y por un momento podemos dejar el mundo atrás, para rendirle culto a esta vieja costumbre.


14 comentarios:

Zorra dijo...

Siempre el cine, siempre... no cambio la enorme sala llena de desconocidos o solo 5 personas desparramadas. Es unico.

Y aunque ahora puedo bajarme peliculas, comprarme los DVD's, no lo hago... pago mi entrada y me aislo totalmente y me siento como en casa... o como en la escena.

Besotes.

Fender Gebiet dijo...

No voy a caer en el lugar común de quejarme (tanto) de los que van al cine con el control remoto en la mano.

Le traigo recuerdos:

Cuando niño, iba todos los domingos al cine Dante, en la Boca. Estaba totalmente desvencijado, olía a humedad y a cuero sucio, pero ese olor -como el de las bibliotecas- lo asocio con tantas cosas agradables... Compraba pastillas "Refresco" casi religiosamente. Allí pasaban películas de todo tipo, algunas bastante viejas (capítulo especial: vi mi primer animé ahí, una película que NADIE vio, y que no sé como conseguir).
Como conté en un post, mi familia tuvo un cine. Aprendí todos los secretos de la proyección.
(Nuestra rebobinadora era para machos: muy precaria, había que tener el rollo que se desenvolvía en cada mano. En cierto momento, cuando agarraba velocidad, te quemaba un poquito y había que tener cancha e ir rotando el punto de fricción para que no quemara -y se fuera el rollo al piso, la peor pesadilla-).

Hoy en día suelo ir al cine solo, apago el celular, con una botellita de agua (tal vez, para traer algún recuerdo del cine Dante, me compre si encuentro unas pastillas Refresco), y trato de buscar esa suspensión de la incredulidad, que no tienen tal vez el VHS, DVD, etc.

Hay una película bastante estúpida, "Singles", que aplica a su "generación perdida", aunque se refieran a problemas un tanto yanquis. Fue una especie de respuesta indie a Melrose Place. Quizá la vio. A mi me gustó, sobre todo el papel de Matt Dillon, je.

gerund dijo...

Mi querida,
no somos la generación perdida porque esa ya exitió. Tuvo lugar en la posguerra de la prima mundial, en los salvajes años veinte, con figuras de la talla de Ernest Hemingway, F. Scott Fitzgerald, Ezra Pound, Sherwood Anderson, Waldo Peirce, John Dos Passos, y T. S. Eliot. O sea que fue una generación perdida no se perdió tanto y nos dejó mucho.

En cuanto nos... Sos optimista, Cass, y hablás de un selecto grupo. Si yo tuviera que definir nuestra generación (no a nosotros, sino a los otros, esa gran mayoría que marca la tendencia de lo que las generaciones subsiguientes recordarán como lo que pasó en nuestra época), debería decir que esta es la generación apática, desinteresada.

Más que perdida, pérdida.

Fender Gebiet dijo...

Sin ánimo de ser polémico (mentira, pero siempre que se quiere buscar roña se dice eso), "generación perdida" es ya un concepto genérico, que si bien tiene como referencia a la generación de la primera posguerra, aplica y aplicará, de ahora en más, a ciertas generaciones.
La generación silenciosa, la generación X (de la que formerly fui parte), no son más que nuevas formas de llamar distinto a lo mismo.
Normalmente, esas generaciones son auto conscientes y suelen descollar, vaya paradoja.
Y nosotros tenemos la dolorosa generación "intermedia".

Vontrier dijo...

Coincidencias y divergencias:
Coincido en el olor del cine y en la gente y en todo eso de lo que, algunos como nosotros, nos quejamos.
Particularmente, yo prefiero ver todo lo que puedo en mi casa (dvd o vhs, me da lo mismo) con la luz apagada, sin gente que se cuente la película que estoy mirando y comodamente sentada o tirada o lo que sea, sin moverme desde que empieza hasta que termina la película. Cuestión de gustos, vio.
Después, esto de las generaciones... a mi se me arma un poco de lio con eso, porqué qué determina una generación? Solamente una serie de usos y costumbres heredados de la generación anterior (que ha modificado sus usos y costumbres)
Creo que no tengo conciencia generacional. A lo mejor, porque siempre me sentí un bicho raro entre la gente de mi "generación", a lo mejor, porque, a mi pesar, ser esta "generación bisagra" lo deja a uno muy antiguo para ser moderno y muy moderno para ser antiguo y al final, no sabe dónde ponerse.
Pecando de optimista, cosa que no soy para nada, puedo asegurarle, pienso que esto de estar en el medio (ser el jamón del sanguchito) hizo lo mejor que pudo haber hecho con nosotros, nos convirtió en testigos (algunos mudos, otros no tanto) de cómo ha cambiado todo. No es tan malo, después de todo. Al menos, podemos verlo.
Creo.
Salú.

Fodor Lobson dijo...

Es difícil acotar una generación, porque cada uno de nosotros las medimos en función de las "generaciones" naturales de las que formamos parte, casi siempre 5: abuelos - padres - yo - hijos - nietos, cada una de ellas separada unos 25 a 30 años.
No tenemos ninguna duda con la gente que tiene nuestra edad +/- 5 años, ya que pertenecen a ciclos generacionales muy parecidos, pero ¿qué pasa con la gente que tiene 10 o 12 años de diferencia con nosotros? yo tengo 36 años; alguien de 24 ¿es de mi misma generación? ¿y alguien de 47? ¿están sus vivencias más cerca de las mías o de las de mis padres que están por cumplir 60?
Tanta vuelta es sólo para decir que el término generación es muy ambiguo y no sé si somos una generación bisagra, perdida o apática. Me fui por las ramas. Perdón.

Fender Gebiet dijo...

Ah! Fodor... Las generaciones están separadas por lo que cada uno ha visto por TV!
Y eso ¡es tan relativo desde que está Volver (o Sony repitiendo Seinfield)!

Y... muchacho: 5 x 30 dan 150 ¿Sus abuelos tienen esa edad? :-)

Fodor Lobson dijo...

Fender,
sí sí sí, cómo no se me había ocurrido lo de la tele? (me saco el sobrero, jeje)
Y haga bien las cuentas, mis abuelos tendrían 150 años (si estuvieran vivos) cuando nacieran mis nietos, isn't it? :p

Hugo dijo...

Creo que me encasillo en la generación que describes.
me gusta eso que dijiste: no tenemos la destreza de los que nos seguirán (o nos siguen ya...), ni tampoco la dureza de los que nos precedieron.
Esa es la real percepción del cambio generacional en un ejemplo afortunado.

YHVH dijo...

creo que para observar una "generacion" se tendria que ver los movimientos culturales de los que se rodea en el curso de el tiempo...
nuestra generacion esta empapada de el mas crudo nihilismo berreton, la teoria de el caos...el posmodernismo con guitarritas y la cultura oriental sumando tambien la caida de un imperio

Nene Tonto dijo...

Yo llegué a cuidar tamagotchis eh!. Tenía dos. Un dinosaurio y un pingüino.
Muy lindo post cinéfilo y nostálgico para el donnie que no viene a bs as!
abrazo
polito

julika dijo...

cómo se lo extraña a donnie!! glub!!
me gustó el post... acá en rosario hay un cine particularmente "viejo", el madre cabrini, donde hacen ciclos de películas de los años 40 y 50... y el público son en general, vejetines adorables...
ojala lo puedas conocer
besos

Cassandra Cross dijo...

pero claro!
una visita a Rosario es mi gran asignatura pendiente...

Besos, Julika!

julika dijo...

chifle cuando venga tons!!!!