lunes, diciembre 29, 2008

Caleidoscope

Desde enero venía pensando en las pequeñas tonterías y ñoñeces de las que no me avergüenzo. Y si lo hago, se me pasa al ratito. Boceté algunas de esas pavadas en un postito anterior. Ni por asomo son la mayor parte de las pavadas: sólo las que se me antoja que se sepan.
Gracias a esas pequeñeces y pavadas empecé a escribir. Casi sin querer. Tenía (todavía tengo) la necesidad de volcar todo lo que hace barullo en mi cabeza en un papel en blanco o documentos de word. Así, el trayecto de mi escritura pasó desde el primer cuento manuscrito a pura fibra Faber (tenía seis años; si no lo conservara mi madre no le creería a mi propia memoria...) hasta este blog.
En el medio, las cuatro o cinco cajas de papeles sueltos, enfoliados temáticamente; tres novelas adolescentes terminadas (una sola mecanografiada); diez o doce proyectos inconclusos; docenas de cuentos. Y más blogs. Todavía tengo dos o tres proyectos secretos, con otro perfil, actualizados desde IP's variables. A veces hasta me da un poco de orgullo pensar que puedo impostar mi propia escritura con tanta soltura. Sería una buena ghost writer (anoten eso, y pásenlo a sus contactos).

En enero, leía algunos blogs ya occisos o descartados de mi reader y pensaba: "No tengo por qué demostrarle a nadie cuánto leí o de cuántos puntos es mi coeficiente intelectual, o qué tan armonizados están mis chakras; quienes conozcan poco (o mucho) de lo que hago o cómo pienso, tienen la libertad de creerme una perfecta idiota o un pequeño genio en potencia, si es que les place".
La verdad es que no me interesa. Hace diez años estaba tan preocupada por lo que podría pensar la gente de mis rarezas (la gente a la que yo quería interesarle, claro), que por decantación hoy me importa muy poco su opinión sobre mi forma de vestirme, caminar, hablar, cantar, escribir.

Por eso mismo... Me deja un poco perpleja releerme en estos posts (me refiero a los más nuevos) y darme cuenta de que en muchas ocasiones esta catarsis del Extraño Mundo suena a instructivo o pauta vital de algún tipo. Con lo chinchuda que soy al respecto de las imposiciones sobre lo que se debe o no se debe hacer (lo que queda bien o mal hacer o dejar de hacer), me enerva darme cuenta de esas cosas.

Lo más difícil para mí ha sido aceptarme como soy. Me refiero a la parte fea del asunto. Reconocer que en más de una ocasión fui una terrible hija de puta, o haber hecho cosas que me asquean a la distancia (como negarme a dar una ayuda cuando estaba a mi alcance hacerlo, o tomar partido en el bando contrario de una persona a la que estimaba, por debilidad propia o por despecho). Reconocer que la influencia de personas que aprecio mucho pudo, de alguna manera, filtrarse en este espacio, me produce sensaciones de lo más incómodas.

Después de todo, si trato de cambiar algo o ajustarlo a sugerencias de estilo (supongo) buscando la palmadita en el hombro, tardo poco en darme cuenta de que lo que más quería pasaba por otro lado, que los textos más preciosos quedan escondidos. Otra vez.
Cuando la sugerencia responde a fórmulas ajenas sale algo totalmente despersonalizado. "No me sale" escribir a pedido, ya está visto... Y lo peor es que el gataflorismo ajeno termina reclamando la vuelta al origen, o asentando con silencios su implícito desprecio por el resultado del cambio.
Bah.
¿Era más feliz antes, cuando no recibía críticas, ni comentarios, ni elogios de ningún tipo? ¡Qué estupidez! Medir la felicidad por logros que no tienen nada que ver con la satisfacción personal me volvería algo que no soy ni quiero ser.
Sé que soy feliz ahora, tirada en la cama boca arriba, mirando el techo mientras visualizo las palabras que después irán al papel. Lo que venga después, será lo que deba ser. Rearmarlas, alterarlas, jugar con ellas, usarlas de blanco de dardos. Me angustiaré un rato pensando en mis editores, presentes y futuros, munidos de un lápiz y un concepto que no se parece en nada al mío. Pero siempre me quedará este papel originario, caprichoso, donde estaba capturada la palabra que yo vi, que es esa y ninguna otra.
Quiero creer que siempre tendré esta historia, que será mía.

En este 2009 que se viene, me gustaría dar vuelta a la hoja y volver un poco más a ese origen caprichoso y caleidoscópico donde escribía sin preocuparme mucho de lo que quedaba bien o mal decir. Volver a meter la biblia con el calefón sin imperativos de ninguna especie. Ser la nena que decia que sí, quedate tranquila, mamá, que no me voy a subir al Desorbitados para escaparse a la primera de cambio a hacer justo lo que no se puede, pero que el corazón le pide.

Hoy es un comienzo tan bueno como cualquier otro.

(Y pensar que este borrador comenzó a escribirse en enero...)

8 comentarios:

Mona Loca dijo...

Bueeeenass...

M'ija, si quiere, hágalo!

Acá la estaremos leyendo y dándole nuestra opinión. Sólo porque sí.
Porque es gratis.
Y porque tiene habilitados los comentarios!!!!
;)

Si no la veo, que pase un buen fin de año!!!

Vill Gates dijo...

Te entiendo perfectamente.
A veces hay pudor al escribir cosas que son muy de "uno" y se piensa "que van a decir..." pero creo que indefectiblemente el tiempo hace su obra y terminás escribiendo lo que realmente querés sin esa falsilla que representa el monstruo de la opinión ajena. Ese monstruo que no lo es tanto, vas a ver.

Sacerdote dijo...

El que dirán, ese fantasma que nos atormenta. Que de chicos no conocemos pero que entra con fuerza en la adolescencia, se mete hondo y es difícil sacarlo después. Pero el primer paso para conseguir que se vaya es reconocerlo como fantasma, entonces empieza a retroceder.
Luego, tal vez no logremos sacarlo completamente, pero podremos dominarlo. Gracias Cassandra por compartir. Nos seguimos leyendo. Muy feliz 2009, que todos tus deseos se te realicen.

Cassandra Cross dijo...

Mona: Así lo espero! Posiblemente no lleguemos a vernos, con todo este ajetreo familiar y parejil, pero desde ya un abrazo enorme para vos y los tuyos. Y perdón por el mail choclo que mandé ayer! jajaja.

Vill: Como suelo decir, es bueno no tener que elaborar estos procesos solo, sino poder ver que hay alguien más pasándolos con uno, por así decirlo! Felicidades en este 2009 inminente.

Sacer: Gracias a vos! Y que los deseos vuelvan multiplicados sobre vos y los tuyos. Ojalá este 2009 nos traiga una nueva posibilidad de encuentro.

Gracias a todos por comentar, eh!
y vayan corriendo al chino que se acaba el champagne...

Minombresabeahierba dijo...

Que en el 2009 tus proyectos crezcan sin prisa y sin pausa, abrazos.

Apa dijo...

¿Qué tal Cassandra?
Qué bien que tengas ganas de cambiar. Uno de los problemas de la raza humana creo es el estancamiento en una idea equivocada sobre el resto del planeta, nunca revisar o permitirse una duda sobre sus creencias
¡Y ese cambio radical que no llega nunca!

A lo mejor me contagio también y este año cambio algo, y le doy otra mirada a lo que no funcionó.

¿Puedo sugerir un cambio? Poné los comentarios que se puedan leer en ventana aparte así sigo leyendo el texto ( ya me olvidé de algunos puntos):)

Beso grande y que tengas un MUY BUEN AÑO .

unServidor dijo...

Mi problema con "el qué dirán" es que jamás tuve el don (natural en casi todo el mundo) de poder anticiparlo... Pero tal vez sea porque -haga lo que haga- siempre estaba mal (de chico, para mi madre; de grande, para una vocecita interior que creía mía hasta hace una docena de palabras)...

Gracias Cass.
:)

Cassandra Cross dijo...

Minombre: Mil gracias por los buenos deseos y que vuelvan sobre usted multiplicados.

Apa: Yo los veo en ventana aparte! :-S qué rareza. Estoy convencida de que la única persona inalterable es la que se entrega, la que baja los brazos y dice "hasta acá llego". Por lo demás, ese cambio radical al que referís rara vez es tal, creo que siempre responde a cuestiones límite de algún tipo y no tiene mucho que ver con lo externo (hay quienes piensan que un corte de pelo radical revela cosas en una mujer, a mí me parece una zoncera... pero son formas de verlo). Con la intención del cambio puesta en práctica a conciencia, creo que estamos bien! No?

Unser: Jeje, me hizo acordar a "La Mala Reputación" de Paco Ibáñez, fíjese. Qué karma, eh.
Por si las moscas, acá tiene el video (no sé insertar links todavía, disculpe):
http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=45528

Gracias a todos por pasar!