lunes, enero 15, 2007

Madre Universo

Tan sencillo como salirse del camino en un día perfecto.

Entrar al verde, al ocre, a los viejos aromas compartidos.

Sentarse en un nudo leñoso con estrías verdes, apoyando la espalda en la corteza.

Volverse una con la Madre Universo hasta sentir que los dedos son astillas, que las piernas se confunden con las raíces en un abrazo amoroso y que los pies dejan de estar fríos para adoptar la tibia humedad de la tierra.

Tan quieta, que hasta las hormigas te recorren pacíficamente, y los pájaros se acercan sin cautela a tiro de tus manos.

Tan íntimamente ligada a todo, que el afuera se borra y sólo queda ese reducto de silencio perfecto de sabores minerales, verdes, ocres.

La perfecta combinación de luz y penumbra. El pulso del viento entre las hojas. El latido del agua sobre el agua. La respiración imperceptible de la Vida que se abre paso a costa de cualquier obstáculo.

Mi Madre y yo, separadas por siglos y unidas por la misma sustancia.





3 comentarios:

gerund dijo...

eeee
te salió el campo de adentro! :)

besos, bonita. espero que estés bien en pleno centro de la gran ciudá.

Fender San dijo...

A mi me sucede algo similar cuando me tiro boca arriba, mirando las estrellas, en una noche de otoño sin luna.
Si hay agüita corriendo, grillos, ranitas y algún buho, mejor. Soy nocturno, qué le voy a hacer...

Yo me imagino su casa como una especie de cueva de Poison Ivy...

Cardamomo-momificado dijo...

Qué decir!!!???
el relato remonta vuelo propio...me ha gustao mucho. Hay imagenes que me son agenas y a mi andar...
y eso es lo bueno de todo esto acercar mundo en apariencia lejanos...
"La respiración imperceptible de la Vida que se abre paso a costa de cualquier obstáculo"
simplemente sublime esta imagen

te felicito
te saludo
te visitare